El apetito de riesgo tecnológico

@beacandano

rappelling-755400_640Independientemente de la industria de la que forme parte, su tamaño o ubicación geográfica, algunas de las preguntas que más se hace una empresa hoy en día son ¿Qué viene ahora? ¿Hacia dónde va nuestro negocio? ¿Cuál será el motor que impulsará el crecimiento de esta empresa al siguiente nivel? La siguiente pregunta obvia parece ser ¿Y dónde encaja la tecnología en esta ecuación?

En nuestros días, todas las estrategias de negocio, tanto si se trata de un nuevo producto o servicio, o una nueva forma de comunicarse con el cliente o un nuevo enfoque para conseguir más eficiencia en los procesos de negocio, tienen un componente tecnológico. Y, como no podía se de otra manera, una combinación correcta entre estrategia de crecimiento de la tecnología y la del negocio, puede ser un poderoso impulsor para el mismo. Sin embargo, cada elemento de esta ecuación tiene una importante variable de riesgo. La clave consiste en equilibrar esta variable para que la ecuación no se convierta en un problema de desbordamiento para la compañía.

Este equilibrio depende también de los niveles de tolerancia de la organización. Incluso sin hablar específicamente de “apetito de riesgo”, todas las empresas o sus dirigentes tienen por defecto una idea de lo que es aceptable y lo que no. Preguntas como ¿Nos apresuramos a migrar a la última versión de un programa o sistema operativo? ¿Esperamos al año que viene? ¿Cuántos años establecemos de margen para actualizar nuestro hardware? Tienen que responderse todos los días y, por tanto, es vital actuar rápido pero en consciencia.

Por tanto, los programas de seguridad y de riesgo actuales, deben establecer un diálogo entre la tecnología y los negocios. Y dado que hoy en día no se puede separar el riesgo de negocio del tecnológico, la construcción de una visión integral debe superar el enfoque clásico de considerar las amenazas de ciberseguridad en exclusiva. Por tanto, es vital incluir también elementos adicionales de riesgo tecnológico. El reto es ahora el trasladar a la capa de negocio que el riesgo tecnológico juega un papel en las estrategias de negocio, por lo que es fundamental conectar los riesgos para el negocio con los esfuerzos tecnológicos.

El establecimiento del nivel de propensión al riesgo tecnológico, si existe, suponer un viaje de madurez dentro de cualquier organización.

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